Durante más de 125 años, el nombre KLINGSPOR Abrasives ha sido sinónimo de productos de la más alta calidad y una atención al cliente inigualable. KLINGSPOR tiene su origen en Alemania, donde ha crecido hasta convertirse en uno de los fabricantes de materiales abrasivos más grandes y respetados del mundo. Con raíces profundas que se remontan a fines del siglo XIX, la marca KLINGSPOR ha establecido una reputación inigualable de innovación, confiabilidad y excelencia en la industria de los abrasivos.
En la actualidad, la presencia de KLINGSPOR se extiende mucho más allá de su patria alemana, con una presencia sólida y creciente en mercados de todo el mundo. La sede estadounidense de la empresa se encuentra en Hickory, Carolina del Norte, estratégicamente situada para atender a clientes de toda América del Norte, mientras que su sede mundial permanece en Haiger, Alemania, lo que permite a KLINGSPOR mantener su sólida base europea. Este alcance multinacional permite a la empresa estar en sintonía con las diversas necesidades de su amplia y variada base de clientes, reaccionando rápidamente para proporcionar las soluciones abrasivas precisas requeridas en cada aplicación única.
El éxito global de KLINGSPOR se sustenta en una fuerza laboral de más de 2000 empleados dedicados y apasionados por ofrecer una calidad de producto inigualable y un servicio al cliente excepcional. Gracias a sus incansables esfuerzos, KLINGSPOR ha consolidado su posición como líder de la industria, ofreciendo un nivel de valor y asistencia que ninguna otra empresa de abrasivos del mundo actual puede igualar. A medida que KLINGSPOR continúa creciendo y evolucionando, su compromiso inquebrantable de servir a los clientes de la manera más rápida y eficiente posible sigue siendo la fuerza impulsora detrás de su perdurable legado de excelencia.